San Blas es el barrio bohemio de Cusco, a cinco minutos a pie de la Plaza de Armas subiendo por la calle Hatun Rumiyoc. Sus calles empinadas de piedra, casas blancas con balcones azules y talleres de artesanos lo convierten en el rincón más fotogénico de la ciudad.
Qué ver
- La calle Hatun Rumiyoc y la piedra de los doce ángulos, de camino al barrio.
- La iglesia de San Blas, famosa por su púlpito tallado en madera de cedro, una joya del barroco cusqueño.
- La plazoleta y la pileta de San Blas, punto de encuentro del barrio.
- Los talleres de artesanos: imaginería, retablos, cerámica y platería.
- Los miradores de la parte alta, con vista sobre los tejados de la ciudad.
Entrada a la iglesia
La iglesia de San Blas forma parte del circuito religioso del Arzobispado de Cusco, con su propio boleto. No está incluida en el Boleto Turístico del Cusco.
Consejos
- Las calles son muy empinadas: si acabas de llegar a Cusco, sube despacio.
- Por la tarde y la noche, los cafés y bares del barrio son de los más animados de la ciudad: lee Cusco de noche.
- Es una buena zona para alojarse si buscas tranquilidad cerca del centro, aunque hay que subir cuestas.